Bajo la sombra de un nogal.

La sombra del Nogal

Bajo la sombra del nogal ni la siesta has de echar. El nogal tiene una estrategia para que otros árboles y plantas no le disputen el espacio.

Nos dicen en San Esteban que la Viña del Nogal no acaba de tirar. Es la de Ramón Burguillos y a su padre le daba dos mil kilos de uva, y con grado. La hemos podado con esmero, incluso hemos estercolado y pasado la mulilla, ¿Qué pasa bajo la sombra de un nogal?

La viña mira al poniente pero está protegida del norte por un pequeño montículo. Los montículos en San Esteban de Gormaz, aunque pequeños, son majestuosos. Su suelo, suelto y pedregoso, nos parece idóneo para el cultivo de la viña. Buen criterio exhibían nuestros antepasados a la hora de plantar su cepas.

No duermas debajo del nogal.

Llegamos al Restaurante Antonio (muchos en el pueblo conocen el bar como El Camiseto) y tenemos que volver a decir a Ramón que su viña sólo nos ha dado doscientos setenta kilos. Nos deja la viña y la pobre va de mal en peor. Ese maldito nogal parece que está maldito. Y es que precisamente bajo ese nogal, cargando la furgoneta con las cajas de vendimia, me atacó el año pasado un fuerte lumbago.

Ramón parece que no se preocupa y nosotros descansamos. Lo único que nos dice: «Ya decía mi padre, ese nogal nos da sombra pero no debes dormir bajo ella. Bajo el nogal ni la siesta has de echar.» Creencias de viejos pero, parece que con frecuencia tenían un fundamento. Rebuscamos en algunos estudios de hace siglos y encontramos sentencias en esta línea.

La sombra del nogal, pino y abeto es venenosa para todo lo que toca.

Plinio el Viejo

La viña del nogal. Parece que este nogal nos está haciendo la pascua. Además no da casi nueces. Su nuez posee un alto valor nutritivo, abundante en proteínas y vitaminas, pero ni eso. Vamos a podar un poco sus ramas y así también hacemos un poco de madera para la chimenea, a Julio le gusta agasajar a sus invitados torrando algunas viandas.

La Estrategia del Nogal.

El nogal tiene una estrategia para que otros árboles y plantas no le disputen el espacio, la luz ni el agua. Para ello, despliega un arma en forma de sustancia química, la juglona, cuya función es inhibir el crecimiento de otras plantas en su entorno inmediato. Provoca la denominada alelopatía vegetal, que es precisamente la capacidad de evitar la competencia de otras plantas: les provoca estrés, y causándoles incluso la muerte.

Pero no es tan malo el infausto árbol. También descubrimos que podemos elaborar infusiones con su hoja que permiten tratar diarreas e infecciones urinarias, curar heridas y aliviar los dolores menstruales.

Nos despedimos de Burguillos ya más tranquilos después de haber tragado cuatro chatos de clarete y este nos recuerda: «La Sombra del Nogal trae mucho mal».

Etiquetas:

2 comentarios en «Bajo la sombra de un nogal.»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *