Inmunidad de una población y resiliencia.

Biodiversidad

Inmunidad de una población que muchos ponen en duda, pero de la que conocemos ejemplos en otros ámbitos. Desde luego, lo que sin duda deseamos es la consecución de la ansiada vacuna, pero hay tantos virus que vacunar...

La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o personales, problemas serios de salud o de trabajo y dinero. Significa rebotar de una experiencia difícil como si de un resorte se tratara.

Pero desde el mundo rural, también hemos adaptado el término resiliencia en las plantas para describir su capacidad de adaptarse al medio. Así nosotros, con nuestra viticultura, apostamos por el aumento de la diversidad en el cultivo, favorecida por la selección masal y la implantación de otras especies vegetales, que permitirá incrementar la resiliencia de los diferentes cultivos o parientes silvestres sin realizar cambios en las regiones agrícolas.

Durante décadas se ha actuado de manera agresiva con los medios agrarios con prácticas como abonados químicos, exterminio de la flora complementaria, selección clonal e implantación de cultivos homogéneos. Todo ello nos ha llevado a tener un viñedo débil, sensible a los cambios y alertas, adormecido.

Sabemos que en un ecosistema rico y diverso, los seres en él presentes se comunican entre sí, avisándose de los riesgos, plagas y ataques. Pero ese tejido de comunicación fue masivamente eliminado con la agricultura convencional impuesta en el último cuarto del siglo XX.

Las personas que hacen grande un grupo.

Así pues, sabemos que las plantas en nuestro viñedo constituyen una comunidad. Pero ahora nos llegan ecos del concepto inmunidad de grupo, en relación con la dichosa pandemia. En los últimos meses, hemos sido sometidos a un aislamiento en aras a evitar la propagación del contagio por el virus. Resulta que ahora, lo que parece que tiene que pasar es que todos nos contagiemos para alcanzar una supuesta inmunidad de grupo.

Evidentemente este galimatías de constantes contradicciones hace tiempo que nos tiene desconcertados, pero aprovechamos para reflexionar sobre las similitudes entre las acciones tomadas con nuestras amadas viñas y con las que se han aplicado a nuestro sumiso pueblo.

Parecemos olvidar que son las personas las que hacen el grupo y no al revés, ya que el grupo sin personas no sería tal. Igualmente un conjunto de individuos (vides) que interactúan constituyen un viñedo. Sus diferentes orígenes y perfiles genéticos engrandecen el global y la interacción de estos individuos con otros de diferentes especies hacen al viñedo más resiliente.

Una Reflexión.

¿Inmunidad de una población? No queremos poner en duda el conocimiento de los responsables de la gestión de esta crisis, ni queremos jugar a epidemiólogos, pero desde luego vemos muchos puntos en común en los planteamientos que nos han llevado a este caos. Desde luego nosotros estamos deseando que nos dejen comunicarnos, vernos, tocarnos, abrazarnos, gritar y pelear; al fin y al cabo vivir, que es lo que nos hace más fuertes, como personas en una comunidad. Y no viceversa.

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