Es llegar al Bierzo y se les caen los pantalones

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Un Caballero

Un caballero ha de ser una persona distinguida por sus méritos, o bien una persona que se comporta con nobleza y generosidad. Así pues, podemos afirmar que Adrian McManus es un caballero por partida doble, pero que quede claro: un Caballero del Vino.

Conocemos a Adrian* desde hace tiempo y repasando un poco en tu biografía sabemos que, aunque nacido en el Reino Unido, ha sido nombrado Caballero por la Serenísima Orden del Vino Albariño.
(*no acentuamos su nombre respetando la ortografía de su lengua materna)

Serenísimo Caballero.

Nacho: ¿Cómo suena esto de ser nombrado Caballero a un británico? Suponemos que además de beber Albariño con fruición atesoras otros méritos que te hacen merecedor de semejante honor.

Adrian: ¡Un gran honor! En ese momento la mayoría de mis compatriotas desconocía tanto las Rías Baixas como su ‘Príncipe d’Ouro’. Yo trabajaba de ‘staff writer’ en Living Spain, la revista más importante sobre España del Reino Unido en ese momento. Estamos hablando de hace quince años por lo menos. Había pocos blogueros y desde luego no había “influencers”. Como ‘corresponsal del noroeste’ yo metía Galicia todas las veces que pude en la revista, fuese un reportaje monográfico de cinco páginas o simplemente un resumen de un evento cultural importante en la sección ‘Agenda’.

Escribí sobre la Fiesta del Albariño dos veces y en la segunda hablé con Condes de Albarei, que acababan de ganar una medalla de oro en el IWC Bruselas. Le hice una pequeña entrevista al director Xavier Zas y un resumen del vino ganador.

Tuvo repercusiones y a raíz de ello, fui invitado a ingresar en el Serenísimo Capítulo do Viño Albariño, siendo sólo el cuarto o quinto extranjero y el único británico en ingresar en la orden en toda su historia. Dos de aquellos extranjeros fueron los presidentes de Francia y Argentina, Charles de Gaulle y Juan Perón. Hasta me sacaron en el diario de mi ciudad natal de Peterborough, ‘Hijo de Peterborough ‘ennoblecido’ (knighted) en España’. En cuanto a mi faceta de escritor de viaje, lo tengo un poco aparcado ya que ahora con la digitalización de la prensa y el auge de los “influencers” casi no vale la pena intentar, lo cual es una pena.

Nacho: Ahora parece que crítica y público ponen sus miradas en los tintos gallegos. Pero resulta que en tu currículum observamos que también has sido proclamado Defensor del Vino Tinto del Valle del Salnés. Un Caballero del Vino desde luego, ¡me tienes impresionado!

Adrian: Hay que decir que el vino tinto de Barrantes tiene mucho arraigo en Galicia. Los primeros cocidos que me zampé fueron SIEMPRE con cuncas de Barrantes. Me trae muy buenos recuerdos de mi aterrizaje aquí. Pues un día estuve leyendo un artículo sobre los híbridos y descubrí que tanto en Alemania con la regent, como en Inglaterra con la seyval blanc se etiquetan y se comercializan vinos híbridos, pero en el Val do Salnés no está permitido. Me pareció una injusticia así que escribí un artículo en mi blog en inglés y también lo publiqué en castellano en Indicadores, un periódico digital sobre economía y finanzas que existía en ese momento.

Resultó después que un amigo, Honorio Noya de Bodega Veiga Serantes lo puso en conocimiento de la cofradía de los Valedores del Vino Tinto de Barrantes y de las autoridades de Ribadumia y en junio de 2012 en forma de reconocimiento de mis labores de defensor, me invitaron a ingresar en la cofradía. Fue un fin de semana inolvidable del que aún conservo las fotos en las que salí vestido de valedor con boina, chaleco y fajín rojo. ¡¡Barrantes nación!!

Su Actividad en North West Iberia Wine Tours.

Nacho: Desarrollas una importante promoción de los vinos de España a través de tu empresa North West Iberia Wine Tours. Nos has visitado en varias ocasiones en Bierzo acompañado de diferentes apasionados del vino. Me gustaría conocer cuáles son las actividades que actualmente desarrollas (independientemente de este paréntesis que estamos viviendo).

Adrian: En estos momentos todo está ‘aparcado’. En cuanto se pueda, quiero dar más énfasis a los zonas vitivinícolas que prácticamente desconocía hasta hace dos o tres años, que son los de Arribes del Duero y Toro en la provincia de Zamora. Gracias a ti conocí a mi paisana Charlotte Allen, la visité y me quedé impresionado con todo. Toro también debería ser mucho más conocido en el mundo. Ha tenido un papel muy relevante en la Historia de España y el pueblo en sí es una auténtica joya. Anthony Terryn (Dominio del Bendito) y Kiko Calvo (Bigardo) son unos vignerons excelentes que como tú, hacen que las visitas y catas sean inolvidables. Ya sé que hay más protagonistas pero habrá tiempo para conocerles cuando acabe esta peste.

Nacho: North West Iberia… ¿por qué? Cuáles son las razones por las que elegiste esta zona de España, afectivas, climatológicas, laborales, circunstanciales…

Adrian: Siempre me había atraído la idea del Norte. Hace 40 años en Las Palmas de Gran Canaria, visitando mi hermano que vivía ahí, íbamos casi todos los días a tomar el aperitivo en dos bares: El Bar Orense y Restaurante O’ Palleiro. Ahí tomé pulpo á feira, oreja y callos por primera vez. Tomábamos el Ribeiro en cunca y me impactaba la forma de las botellas que había de aquella, con ese cuello distintivo y tan largo. Empecé a leer guías sobre el destino que hablaban de su herencia celta, la música de Milladoiro, Santiago de Compostela, el Camino, el marisco, el vino, etc… así que cuando decidí emigrar en el 91, no podía ser a otro lugar.

Otros vinos.

Nacho: Bueno, veo que eres un profundo conocedor de los vinos del noroeste pero, ¿también conoces otros vinos de España? ¿Qué zonas te están resultando más estimulantes en los últimos tiempos?

Adrian: Digamos que padecí un poco el muy temido ‘mal de la riojitis’ pero asistiendo a unas catas organizadas por la sumiller Sonia Molero aquí en A Coruña, he podido ampliar un poco mis horizontes. Me gustan mucho los vinos de Pepe Mendoza en Alicante, el Quinta Milú de Germán Blanco, Viña Zorzal de Xabier Sanz Larrea y los que trabajan la garnacha en la Sierra de Gredos como Comando G y Bodega Marañones. Ese estilo de vino fresco, elegante y mineral, con un toque botánico es lo que más me gusta últimamente. Cuestión de gustos lo sé.

El Bierzo.

Nacho: Es probada mi asumida “bercianidad” pero también tengo afinidad con otras regiones limítrofes. Me encanta que incluyas a mi amado Bierzo en tus giras enoturísticas del noroeste. ¿Qué imagen traen tus invitados del Bierzo, y qué imagen se llevan?

Adrian: El Bierzo, como diría un angloparlante, ‘charms the pants off anyone’. Traducido, quiere decir que da tanto gusto que, ¡pierdes los pantalones en el acto! Cuando llegan mis clientes, suele ser con un desconocimiento total de la zona. Cuando se marchan ya saben que es una zona única en el mundo, con un patrimonio vitivinícola extraordinario y envidiable. No es una casualidad que la cocina de El Bierzo sea muy especial también. A mi me da una pena tremenda el no poder organizar tours en pleno invierno para poder enseñarles a mis clientes lo que es botillo y ese repollo de asa de cántaro… ‘besado’ por las primeras nevadas. La parte de las nevadas es ‘poesía mía’… Madre mía.

Nacho: En el Bierzo nos gusta beber en cuadrillas, se vive en las calles y se frecuentan las rondas, consideramos al vino como un bien de interés social y cultural. ¿La relación con el vino es diferente en tu país de origen?

Adrian: Es muy diferente. Ahí todo gira al torno del ‘pub’ y en los pubs lo que se consume es la cerveza, en grandes volúmenes. Dicho eso, el consumo de vino está muy en alza, sobre todo entre los milenials que piden directamente prosecco, chardonnay, sauvignon blanc, merlot, shiraz, etc. En este país creo que tenemos una crisis respecto al consumo de vino entre ese colectivo. Ahora mismo parece ser más ‘cool’ pedir una Brew Dog o algo semejante en vez de vino.

Brindamos por la Vida, con Vino of course.

Nacho: La verdad es que el vino no conoce fronteras, rompe barreras y estrecha lazos entre personas. Estamos deseando que vuelvas a visitarnos al Bierzo y que podamos brindar por la vida. Acaba con un deseo para tu próxima visita a nuestra tierra.

Adrian: Poder sentarnos tú, Bruno, yo y Luci en una mesa de la esquina del Mesón Don Nacho o La Puerta del Perdón y darnos un buen homenaje con tus vinos y los de nuestros amigos. En realidad, somos todos de familia, como dicen los Lakota. Hay que volver a Bagos Viñoteca también, neno. 🙂

Adrian McManus, un Caballero del Vino sin duda pero, muchas cosas más, Cheers neno!!

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