Un Día en el Viñedo

La Naturaleza no entiende de parones

La Naturaleza no entiende de parones y nosotros tenemos que seguir asistiendo a nuestras viñas para atender las demandas que requieren en esta época de tanta actividad y crecimiento en el viñedo.

En estos momentos la brotación está ya superada, y todas las plantas tienen los brotes fuera, pero el estado fenológico es diferente en cada parcela de acuerdo a su altitud, orientación e integral térmica. También el estado de avance en el ciclo vegetativo de las plantas depende de las variedades plantadas, existiendo variedades más tempranas y otras más tardías. Así en nuestro viñedo viejo, en el que se encuentran plantadas gran diversidad de variedades, podemos encontrarnos plantas en hojas incipientes y junto a ellas otra cepa con los racimos extendidos.

Estados Fenológicos de la Vid.

  • A: Yema de invierno.
  • B1: Lloro.
  • B2: Yema hinchada.
  • C: Punta verde.
  • D: Hojas incipientes.
  • E: hojas extendidas.
  • F: racimos visibles.
  • G: racimos separados.
  • H: botones florales separados.
  • I1: inicio de floración (5% de las flores abiertas).
  • I2: plena floración.
  • J: cuajado.
  • K: grano tamaño guisante.
  • L: cierre del racimo.
  • M1: inicio del envero.
  • M2: pleno envero.
  • N: maduración.
  • O1: inicio de caída de hojas.
  • O2: plena caída de hojas.

Pero al igual que la naturaleza sigue su curso nosotros, adaptándonos a ella, debemos mantener el pulso y deseamos pronto retomar esta actividad compartiendo con amigos.

Visitas a nuestro viñedo.

Si agradable resulta disfrutar de la Naturaleza, su paisaje y nuestros viñedos, incomparable es hacerlo en compañía de amigos. Recibir visitas es una de las actividades que más nos reconforta. El aficionado al vino busca en éste, no solo el placer que experimenta en su saboreo, sino también la exploración de paisajes, costumbres, tradiciones y valores diferenciales, que hacen del mundo del vino diverso y excitante.

La Naturaleza no entiende de parones, encontramos placentero pasear hasta la viña y realizar pequeños trabajos de mantenimiento: desbroce, limpieza de linderos, repaso de la poda o eliminar los rebrotes situados en los troncos. El sol va ganando fuerza, y es momento de buscar una sombra para reposar. Recogemos la tradicional bota de vino para aliviar nuestra sed y preparamos un tentempié para, sosegadamente, regocijarse con el panorama, la conversación y la primavera.

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